Laureana nacida en un pueblo de la Raya froteiriza entre Portugal y España, concretamente en Aranhas - Penamacor.
Su madre cuenta que cuando empezó a caminar empezó también a bailar y a cantar algunas canciones populares se su pueblo.
Con 8 años decidió aprender a tocar la guitarra
clásica pero su profesora le invitó a cantar una canción, interpretando aquel que sería su primer fado “Menina das tranças pretas”.
A partir de ese momento directa o indirectamente siempre estuvo por dentro del mundo artístico, hizo clases de baile, de teatro, cantaba en la iglesia de su pueblo y en grupos de música con amigos.
Lo cierto es que desde sus ocho años Laureana fue haciendo cosas relacionadas con la música, pero el Fado le esperaba en un rincón, Laureana creía que hasta que madurase no podría atreverse con este estilo.
De una forma casual el Fado vuelve a reaparecer en su vida a los 18 años el fado se cruzaba de nuevo en su camino y que había llegado con más fuerza que nunca.
Dio voz en la Radio Juventude de Castelo Branco durante cuatro años colaborando en varias tareas, pero el Fado le volvía a llamar, en ese momento estudiaba Psicopedagogía en Lisboa, la capital del Fado.
Con 24 años la vida hace que emigre a España, concretamente a la capital, Madrid. En 2018 graba su primer disco – Primeiro Ser, resultado de muchas noches de fado. El fado le ayuda a recordar, a revivir, de una forma intensa, las emociones y a entregarse de una forma desmedida en cada palabra.
En 2019 su propuesta musical es elegida por Caixa Forum Madrid cantando allí (se eligieron 7 propuestas de más de 1000)
En 2021 canta en Festival de Músicas de Mundo de Toledo, en Cuenca entre otros escenarios o eventos en exterior como salas o teatros conocidos como el Teatro Real de Aranjuez.
Fado es la poesía del alma de Portugal.
Laureana afirma que el fado llegó para quedarse en su vida.